¡Cuida tu salud!

Personalmente puedo constatar que cuando discutía con quien fue mi esposo, si estaba cansada, magnificaba las diferencias y le otorgaba intención negativa a todo lo que me decía. La discusión se prolongaba hasta que ambos quedábamos emocionalmente exhaustos y totalmente desanimados de luchar por la relación. Así que, si te encuentras enferma o deprimida, o si sabes que estás cerca del periodo de la vida de la mujer en que se pierde la capacidad de menstruar, te recomiendo buscar ayuda para sanar o para estabilizarte dentro de tu condición. Probablemente irás viendo la vida con una óptica más clara y alegre según vayas recuperando tu salud. Recuerda que también tenemos salud espiritual. Tu relación diaria con Dios es parte importante de tu salud integral. Posiblemente cuando te sientas más optimista podrás tomar decisiones más favorables para tu vida y para todas tus relaciones.
¡A cuidar la salud, por nuestra felicidad!
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